lunes, 27 de febrero de 2012



Capítulo 6: Catástrofes de una noche
     
     Después de ir a comprar bebidas alcohólicas, nos juntamos con Ángel y algunos amigos suyos. Con ellos, fuimos al recinto en el que estaban las universidades, pero de noche, se convertía en una alocada fiesta en la que estaba la gran parte de los adolescentes. Yo y mis amigos estábamos preparados para divertirnos.

  Una vez ahí, repartimos las bebidas y cada uno fue a estar con sus amigos, parecer borrachos sin haber probado ni una gota o simplemente pillar a una chica medianamente necesitada y María, se empeñó en que conociese a Ángel.
-Jon, ven que está solo.
  Yo suspire mientras ella me cogía de la mano y me llevaba a donde estaba el Infollable. Ella hizo que no le había visto e hizo que se le caía el vaso de vodka con lima al suelo.
- ¡Mierda! Mi vodka.-gritó-.
  Ángel vio que tenía el pantalón manchado y al darse la vuelta vio que María estaba tumbada quejándose.
-María, ¿qué te pasa?
   María, al levantarse me guiño el ojo.
-Molesta- pues que me he tropezado y ya no tengo bebida
   Los dos sacaron una sonrisa coqueta.
-Nosotros hemos cogido más de la cuenta si quieres te puedo dar algo.
   Yo estaba en silencio y aguantando la risa.
-Bueno primero te presento a mi amigo. Jon este es Ángel.
-Bueno Apa ¿no?
  El levantó la mano para que le chocase con la mano e impresionado por saber mi apodo, le choque la mano.
-Eso es ¿ron?-dijo María-.
  Él señalo a un montón de botellas que había en un banco.
-¿Quieres?
-Si insistes...
    Los dos me dejaron atrás y María se dio la vuelta para enseñarme el símbolo de la victoria con la mano izquierda. Yo me reí y sucesivamente, tome un trago de mi peche con Kas de naranja. Pude ver a Alicia y a Pilar sentadas.
-Hola pilar. Alicia-el segundo nombre lo dije con un tono despreciativo-.
-Hola Jon.
  Después de saludarme, hecho más vodka a su vodka solo.
-¿Que le pasa a Alicia?
    Alicia puso bruscamente su vaso en un costado del banco. Ella me respondió borracha.
-Me pasa que mis padres no están en mi casa desde hace un mes. Porque a pesar de mi apariencia de tener la vida perfecta, no tengo valor y mi vida es una mierda.
   Parecía mentira, pero no me di cuenta que era un día en que iba a pasármelo bien y me olvide de toda la gente. Me sentía mal por ella y también me di cuenta de que pilar ya no estaba.
-Lo siento.-dije serio y preocupado-lo siento mucho.
   Quedo un silencio y mientras se mantenía, mirábamos a la gente pasándoselo bien.
-¿sabes qué? que no tienes por qué emborracharte por eso te quedan más personas que no estarán toda tu vida como los padres, pero en los momentos que están, pueden cambiarte la vida.
-¿me estás diciendo que somos amigos?-Alicia hizo esa pregunta con sarcasmo y con una sonrisa llamativa a pesar de las lágrimas-.
-Yo siempre te he considerado una amiga, aunque me cuesta creer lo que acabo de decir-.
  Los dos nos reímos y yo le acaricie la espalda.
-Venga Alicia disfruta de la noche.
   Los dos nos levantamos y fuimos a cantar locamente a la lonja, pero Sonia me cogió rápidamente. Estaba completamente confuso. Primero la sorpresa de la lonja, luego Alicia y ahora Sonia, que estaba completamente seria a pesar de su forma de ser.
-Cansado y un poco furioso-¿Y ahora que?
-Que Laura igual vuelve a Madrid. Tiene una beca para hacer bachiller artístico.
  No se si fue la bebida o la noticia pero parecía que todo me daba vueltas.
-Preocupada- Jon, ¿Estas bien?
  Yo no conteste. Lo único que hice fue terminar mi peche y fui rápidamente a buscar a Laura. No estaba completamente borracho pero parecía haberme tomado todas las botellas de aquel lugar. Note que Sonia, Pilar y Alicia me seguían por atrás y yo, preguntaba ver si habían visto a Laura, pero nadie contestaba.
- ! Jon ¡-gritó Sonia.
   No había que pensar pero llegue a un parque con unos cuantos columpios y varios árboles. No había nadie excepto yo y esas amigas que me perseguían por atrás. Yo por fin me pare y me senté en el balancín.
   Sonia de siento al lado mío y me abrazo. Yo no aguante más y empezó a llorar.
-No sé cómo pude pensar que esto sería diferente. Pensé que enamorarme sería una buena experiencia, pero lo único que hace es joderte y cortarte las alas.
  Quedo un silencio y Sonia seguía abrazándome. En ese momento, me di cuenta otra vez que Pilar ya no estaba.
-Lo siento por estar así.-dije quitándome las lágrimas de las mejillas-.
-No lo sientas. Es mi deber sacarte de quicio pero también apoyarte siempre.-
-Decepcionado- hasta que tu vayas a Londres y yo a Madrid. Nunca nos tendremos siempre.
-Pero seremos importantes mientras estemos al lado. Como tú dices, hay instantes que cambian vidas.
  Yo sonreí y me levante para darnos un abrazo.
-¿Vamos a la lonja?
   Mire la hora del móvil. Eran las tres.
-Sí, lo mejor sería irnos.
  Esa noche, dijimos a nuestros padres que íbamos a casa de María a dormir, pero dormíamos en la lonja por primera vez.
  Una vez allí, pusimos marcos, posters, y fotos nuestras en la pared que estaba en frente de la puerta. Sacamos los colchones y empezamos a hablar.
   Estábamos Pilar, Sonia, Alicia y yo bailando y contándonos lo que  había pasado en esta noche.
-¿Ósea que Laura vuelve a Madrid?
  Yo suspire con un tono agotado-Pues si. lo que yo no he conseguido en años, ella lo ha conseguido sin hacer nada.
   Laura tenía una beca para una escuela para hacer bachillerato artístico. yo he soñado con entrar desde años, y no te agrada que la chica que te gusta desde miles de años y que pasa de ti tenga lo que deseas.
-Animada, Pilar puso su brazo en mi hombro.- Pues sabes que ellos se lo pierden. Tú eres un currante y aunque no tengas esa beca, tienes un talento increíble para el diseño.
-Lo siento, pero no me consuelas.
-Me lo imaginaba. Pero disfruta de la noche.
  Pilar se fue a donde estaban varios amigos bailando y yo me quede con Sonia  pero alguien llamo a la puerta.
-Yo abro.-dije mientras me levantaba
   Cuando abrí, vi que era Patricia y Jorge muy agarrado a la cintura de Patri. 
- Hola P.- Le guiñe el ojo cariñosamente y mire a Jorge frío y serio-Hola.
   El me miro y ni me saludo.
  Quedó un silencio, pero a pesar de él, Jorge seguía haciendo manitas con Patricia. Yo me empecé a impacientar.
-Que Patri, ¿Vienes?
   Ella se acercó pero Jorge le cogió la mano y rápidamente se besaron posesivamente. Yo, al estar de mal humor me harte y cerré la puerta. 
-Este es tonto. -Se oían las quejas de patricia.- 
   
    Después de varias horas bailando y haciendo el tonto, concretamente hasta las seis, fuimos a los colchones del suelo para dormirnos. Yo me quede pensando que era para mí esta chica que se hacía llamar Laura y a veces te das cuenta que simplemente es una persona que siempre te gustara, aunque pasen años, como es este caso, pero no te puede afectar demasiado. Esa es la cuestión, sufrir o no sufrir, pero las dos opciones están jodidas. 

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