Capítulo 4
Estaba justo en casa cuando alguien
gritó mi nombre por atrás. Y como no, era la persona que menos imaginé ver en ese
momento. Laura y otra persona que no sabía exactamente quién era, pero después
de varios segundos note ese pelo negro brillante y esa forma de vestir. Era
Laura y su superficial amiga Alicia. Yo estaba nervioso y muy confuso.
- Hola Laura.
- ! Cuanto tiempo Apa ¡
Por desgracia,
"Apa" Era mi apodo para los amigos.
- Ha pasado casi medio año.
- Joe Apa, que cambiado estas.
Alicia, con una cara de
enfado, empezó hablar:
Yo no me alegro de verte Jon y mira
que te aguanto viviendo al lado.
- Alicia, ¿Porque no te retocas la
mejilla? parece que la tienes un poco caída.
Alicia suspiro con un tono de
indignación y dijo:
- Mira Laura, yo voy yendo. Luego
nos encontramos ¿vale?
Laura le sonrió e hizo un
gesto con las manos.
- ¿has aprobado todo?
- Si
Quedó el silencio más incómodo
que había vivido. En ese momento me sentía como un estúpido. Estaba colado por
ella y Laura, bueno, me quiere como un simple amigo, no tenía nada que perder.
Pero no me atrevía. Era algo imposible para mí.
- dijimos los dos a la vez- bueno,
me ten...
En ese momento nos miramos a
los ojos y nos sonreímos.
-Bueno, pues disfruta con la
cabezona de Alicia.
- Me alegro de verte Jon.
- Yo también.
Ella se fue y yo como un
tonto, me quede a pensar un momento la conversación en mi portal.
Después de una noche
sin dormir, tenía que ir al colegio. Nueva evaluación, nuevos temas que
estudiar, y conflictos nuevos que arreglar. Esta vez, iba al colegio
solo. Al terminar las clases, todos los alumnos nos quedábamos en la
amplia calle en la que estaba el colegio. Y ahí, fui ha hablar con Sonia,
Patricia y María.
- Hola.
Ellas me miraron alegremente
y al ver a Sonia, fue algo increíble. Ya no tenía aparato ni esos granos
de la frente y se había cortado el pelo hasta los hombros. Parecía otra
persona y era hasta más guapa que Patri.
-¿No estas enfadado?
- No. he cambiado, además, yo nunca
me enfado
Los cuatro sonreímos.
- Jon, lo siento, de veras pero...
- Le interrumpí rápidamente- Perdón,
pero no quiero hablar de eso, pero aun así he madurado y lo único que necesito
es vivir el momento. Sé que con vosotras estos problemas son difíciles,
pero esto no lo puedo olvidar fácilmente.
María,
como siempre que hablábamos de enfados nunca decía nada. es
una persona que le cuesta decir todo lo que piensa, a no ser que sea para decir
lo guapo que es un chico o cuando se habla de sexo, y de repente surgió lo
inexplicable:
-Perdón Jon -dijo María
triste-.
- Con un perdón de María, creo
que estáis oficialmente perdonadas.
Ya estábamos por el
camino mientras que ellas me explicaban todo lo que habían hecho en carnavales,
cuando Sonia le susurró a patricia.
- Con un tono vacilante- Vosotras,
¿Que cuchicheáis?
- Nada, ya lo veras.
- Es que no está preparado todavía.
-¿Que me he perdido?
- Nada, mañana te damos una sorpresa
¿vale?
- No sé que tramáis, pero sea
lo que sea me da miedo. Bueno me voy.
María puso su cara asesina y
dijo con una voz temblorosa:
- Hasta mañana Joni.
Ella le encantaba poner esa
voz que supuestamente, era la voz del muñeco de Saw y siempre que la hacía,
nos reíamos a carcajadas.
No tenía ni idea de que
podía ser, pero mañana era fin de semana y como no salí de
fiesta en carnavales, estaba decidido a disfrutar de la noche del sábado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario