martes, 28 de febrero de 2012

Capítulo 7: Patricia 

  Pasaron 3 semanas, ya estábamos en primavera y Vitoria se llenaba de cosas nuevas. Nuevas flores, nuevos amigos, y sobre todo nuevos sentimientos. Pero hay tradiciones que nunca se acabaran. Era primavera, y como siempre, en el 9 de marzo era algo especial. Ese día es el cumpleaños de Patricia y por la mañana lo celebrábamos como los otros años. Probándonos cosas horrorosas de las tiendas, y de noche yendo de fiesta. 
   Eran las 10 y media de la mañana, estábamos en frente la catedral y Sonia y yo teníamos un pastel de fresa de su pastelería favorita con una vela como siempre.  Pero a veces, en las tradiciones como en la primavera, aparecen malas hierbas. Mientras encendíamos la vela, podíamos ver que Patri venía con su querido Jorge. La verdad, no nos llevábamos muy bien y en un día tan especial, no quería estar con la persona con la que peor me llevo.
-¿Que hace ese?-dijo Sonia con la boca abierta y rápidamente escondió el pastel tras su espalda-
-Yo también me pregunto lo mismo. 
  La pareja estaba lo bastante cerca como para notar que patricia no estaba maquillada, lo cual era muy raro en ella.  
-Patricia grito-¡Hola!
 Patricia se acercó dejando atrás a Jorge y nos abrazamos. 
 Mientras me abraza le susurre al oído:
-Este no vendrá con nosotros, ¿No?
  Ella fue donde él y le dijo que luego hablarían, y Jorge la cogió posesivamente y se liaron como si su vida dependiera en ello.
-Sonia, ¿nos vamos y la dejamos aquí?
-Me parece buena idea. 
 Empezamos a caminar y Sonia tiro el pastel decepcionada.
 Después de cinco minutos, Patricia nos llamó y sucesivamente, María y quedamos con ellas en el parque de la florida que rebosaba de flores y hierba recién cortada. 
-Molesta-gracias por esperar.
-Lo siento Patri, pero es que ya se nos hace difícil que estés con ese como para tener que aguantar esos morreos.-dijo Sonia-.
 Empezamos a caminar hacia la calle dato en la que estaban todas las tiendas. 
-No exageréis. 
-Yo respondí -Patri, no es porque me caiga mal, es que no quiero que te conviertas en algo parecido. 
 Quedo un silencio y vino la persona perfecta para terminarlo.
-¡Hola Patricia!
-Hola María. 
-Oye, ¿qué es lo que pasa? es el cumple de nuestra patricia, así que ya nos estamos dividiéndonos como ningún otro día. -dijo con un tono de cabreo.-
  Después de esa conversación fuimos a al corte ingles donde nos estuvimos dividiéndonos y sacando de quicio a los dependientes. Pero lo bonito siempre tiene final. 
  Eran las 2 y estábamos de camino al Mc. Donalds. Sonó un el teléfono en el bolso de Patricia. 
-Bueno chicos, me tengo que ir. He quedado con Jorge para comer. 
-Sonia de paro bruscamente en le medio de la cera- ¿que? este día.
-Sonia, es mi cumple. 
-Yo conteste- ya lo sabemos, pero esta es una tradición. 
  María, como siempre no decía nada durante los problemas, a no ser  que fuera para llamar la atención.
-sabes que es mi cumple y el es mi novio. ¡Voy hacer lo que me de la puta gana!
 Yo no me lo podía creer. Nunca había visto así a Patri. 
-Mira, simplemente nos molesta que estés con ese. Es mala persona ¿no recuerdas lo que nos hizo?
-Si pero, en estos momentos me da igual vosotros y lo que os haya hecho así que os jodéis. 

  A veces, las cosas no salen como quieres, por mucha intención que tengas para que lo sea. Pero sigues con todo por delante y aun que se te caiga todo en cima, sigues hasta que seas más fuerte que esas cosas.







  
  
   

lunes, 27 de febrero de 2012



Capítulo 6: Catástrofes de una noche
     
     Después de ir a comprar bebidas alcohólicas, nos juntamos con Ángel y algunos amigos suyos. Con ellos, fuimos al recinto en el que estaban las universidades, pero de noche, se convertía en una alocada fiesta en la que estaba la gran parte de los adolescentes. Yo y mis amigos estábamos preparados para divertirnos.

  Una vez ahí, repartimos las bebidas y cada uno fue a estar con sus amigos, parecer borrachos sin haber probado ni una gota o simplemente pillar a una chica medianamente necesitada y María, se empeñó en que conociese a Ángel.
-Jon, ven que está solo.
  Yo suspire mientras ella me cogía de la mano y me llevaba a donde estaba el Infollable. Ella hizo que no le había visto e hizo que se le caía el vaso de vodka con lima al suelo.
- ¡Mierda! Mi vodka.-gritó-.
  Ángel vio que tenía el pantalón manchado y al darse la vuelta vio que María estaba tumbada quejándose.
-María, ¿qué te pasa?
   María, al levantarse me guiño el ojo.
-Molesta- pues que me he tropezado y ya no tengo bebida
   Los dos sacaron una sonrisa coqueta.
-Nosotros hemos cogido más de la cuenta si quieres te puedo dar algo.
   Yo estaba en silencio y aguantando la risa.
-Bueno primero te presento a mi amigo. Jon este es Ángel.
-Bueno Apa ¿no?
  El levantó la mano para que le chocase con la mano e impresionado por saber mi apodo, le choque la mano.
-Eso es ¿ron?-dijo María-.
  Él señalo a un montón de botellas que había en un banco.
-¿Quieres?
-Si insistes...
    Los dos me dejaron atrás y María se dio la vuelta para enseñarme el símbolo de la victoria con la mano izquierda. Yo me reí y sucesivamente, tome un trago de mi peche con Kas de naranja. Pude ver a Alicia y a Pilar sentadas.
-Hola pilar. Alicia-el segundo nombre lo dije con un tono despreciativo-.
-Hola Jon.
  Después de saludarme, hecho más vodka a su vodka solo.
-¿Que le pasa a Alicia?
    Alicia puso bruscamente su vaso en un costado del banco. Ella me respondió borracha.
-Me pasa que mis padres no están en mi casa desde hace un mes. Porque a pesar de mi apariencia de tener la vida perfecta, no tengo valor y mi vida es una mierda.
   Parecía mentira, pero no me di cuenta que era un día en que iba a pasármelo bien y me olvide de toda la gente. Me sentía mal por ella y también me di cuenta de que pilar ya no estaba.
-Lo siento.-dije serio y preocupado-lo siento mucho.
   Quedo un silencio y mientras se mantenía, mirábamos a la gente pasándoselo bien.
-¿sabes qué? que no tienes por qué emborracharte por eso te quedan más personas que no estarán toda tu vida como los padres, pero en los momentos que están, pueden cambiarte la vida.
-¿me estás diciendo que somos amigos?-Alicia hizo esa pregunta con sarcasmo y con una sonrisa llamativa a pesar de las lágrimas-.
-Yo siempre te he considerado una amiga, aunque me cuesta creer lo que acabo de decir-.
  Los dos nos reímos y yo le acaricie la espalda.
-Venga Alicia disfruta de la noche.
   Los dos nos levantamos y fuimos a cantar locamente a la lonja, pero Sonia me cogió rápidamente. Estaba completamente confuso. Primero la sorpresa de la lonja, luego Alicia y ahora Sonia, que estaba completamente seria a pesar de su forma de ser.
-Cansado y un poco furioso-¿Y ahora que?
-Que Laura igual vuelve a Madrid. Tiene una beca para hacer bachiller artístico.
  No se si fue la bebida o la noticia pero parecía que todo me daba vueltas.
-Preocupada- Jon, ¿Estas bien?
  Yo no conteste. Lo único que hice fue terminar mi peche y fui rápidamente a buscar a Laura. No estaba completamente borracho pero parecía haberme tomado todas las botellas de aquel lugar. Note que Sonia, Pilar y Alicia me seguían por atrás y yo, preguntaba ver si habían visto a Laura, pero nadie contestaba.
- ! Jon ¡-gritó Sonia.
   No había que pensar pero llegue a un parque con unos cuantos columpios y varios árboles. No había nadie excepto yo y esas amigas que me perseguían por atrás. Yo por fin me pare y me senté en el balancín.
   Sonia de siento al lado mío y me abrazo. Yo no aguante más y empezó a llorar.
-No sé cómo pude pensar que esto sería diferente. Pensé que enamorarme sería una buena experiencia, pero lo único que hace es joderte y cortarte las alas.
  Quedo un silencio y Sonia seguía abrazándome. En ese momento, me di cuenta otra vez que Pilar ya no estaba.
-Lo siento por estar así.-dije quitándome las lágrimas de las mejillas-.
-No lo sientas. Es mi deber sacarte de quicio pero también apoyarte siempre.-
-Decepcionado- hasta que tu vayas a Londres y yo a Madrid. Nunca nos tendremos siempre.
-Pero seremos importantes mientras estemos al lado. Como tú dices, hay instantes que cambian vidas.
  Yo sonreí y me levante para darnos un abrazo.
-¿Vamos a la lonja?
   Mire la hora del móvil. Eran las tres.
-Sí, lo mejor sería irnos.
  Esa noche, dijimos a nuestros padres que íbamos a casa de María a dormir, pero dormíamos en la lonja por primera vez.
  Una vez allí, pusimos marcos, posters, y fotos nuestras en la pared que estaba en frente de la puerta. Sacamos los colchones y empezamos a hablar.
   Estábamos Pilar, Sonia, Alicia y yo bailando y contándonos lo que  había pasado en esta noche.
-¿Ósea que Laura vuelve a Madrid?
  Yo suspire con un tono agotado-Pues si. lo que yo no he conseguido en años, ella lo ha conseguido sin hacer nada.
   Laura tenía una beca para una escuela para hacer bachillerato artístico. yo he soñado con entrar desde años, y no te agrada que la chica que te gusta desde miles de años y que pasa de ti tenga lo que deseas.
-Animada, Pilar puso su brazo en mi hombro.- Pues sabes que ellos se lo pierden. Tú eres un currante y aunque no tengas esa beca, tienes un talento increíble para el diseño.
-Lo siento, pero no me consuelas.
-Me lo imaginaba. Pero disfruta de la noche.
  Pilar se fue a donde estaban varios amigos bailando y yo me quede con Sonia  pero alguien llamo a la puerta.
-Yo abro.-dije mientras me levantaba
   Cuando abrí, vi que era Patricia y Jorge muy agarrado a la cintura de Patri. 
- Hola P.- Le guiñe el ojo cariñosamente y mire a Jorge frío y serio-Hola.
   El me miro y ni me saludo.
  Quedó un silencio, pero a pesar de él, Jorge seguía haciendo manitas con Patricia. Yo me empecé a impacientar.
-Que Patri, ¿Vienes?
   Ella se acercó pero Jorge le cogió la mano y rápidamente se besaron posesivamente. Yo, al estar de mal humor me harte y cerré la puerta. 
-Este es tonto. -Se oían las quejas de patricia.- 
   
    Después de varias horas bailando y haciendo el tonto, concretamente hasta las seis, fuimos a los colchones del suelo para dormirnos. Yo me quede pensando que era para mí esta chica que se hacía llamar Laura y a veces te das cuenta que simplemente es una persona que siempre te gustara, aunque pasen años, como es este caso, pero no te puede afectar demasiado. Esa es la cuestión, sufrir o no sufrir, pero las dos opciones están jodidas. 

lunes, 13 de febrero de 2012


Capítulo 5: Nuestro Paraíso.

 Ya era sábado, el sol parecía salir y yo, como siempre, madrugaba para hacer los deberes. Una vez acabados, desayuné y fui preparándome para jugar a baloncesto con Pilar, Patricia y unos cuantos amigos más. Ya estaba preparándome cuando vi que me llamaban. Era pilar.
-hola Pi.
-Jon, siento comunicarte que tenemos que cancelar lo de ir a jugar.
-Pilar, ¿me estás diciendo que no te apetece jugar a baloncesto? o te has confundido de número, o donde está la verdadera Pilar.
- Parece mentira, pero es que me han castigado sin salir.
- Pilar, se escuchan los coches y el jaleo del centro por el teléfono.
Ella se empezó a reír y pude notar otra risa, sin duda era la de María.
- Pilar habló rápidamente antes de que se volviera a reír- Bueno Jon, lo siento se prometo que te lo vamos a recompensar, por esto y por todo.
Después de eso, ella colgó y yo me quede confuso. ¿Qué es lo que estarán tramando? al cabo de varios minutos dándole vueltas, decidí llamar a Sonia. Me encantaba charlar con Sonia  por teléfono. Siempre estábamos riéndonos horas y nuestras madres siempre nos obligaban a colgar.
- Hola petarda.
- Hola Jon. ¿Qué tal estas?
- Yo bien. ¿Por cierto, que tramáis?
   Sonia tardó en responder.
-Nerviosa respondió-¿Nosotras? Nada. 
-Por favor, decírmelo.
-Ella se queso pensativa, pero al fin respondió-Hoy quedamos a las seis en la plaza de la provincia y lo descubrirás. 
-Bueno bale, aunque no sé si aguantaré. 
 Quedo un silencio, pero como siempre, Sonia los terminaba diciéndome cotilleos de nuestros amigos. 
-¿sabes que? patricia, en carnavales, se volvió a liar con Jorge.
-Sonia, es la tercera vez que me lo dices. 
-Es que no me esperé que Jorge estaría tan colado por Patri.
-Son los chicos más guapos del grupo y hacen muy buena pareja. ¿Pero porque te ilusionas tanto con las relaciones amorosas de los demás? 
-No me ilusiono, me alegro por ellos.
-Con sarcasmo-Sí, claro.
-Bueno, guapa.
-Con pesadez en la voz dijo-que no me llames guapa.
-Sonia, eres guapa. Antes no te habías sacado toda tu belleza, pero ahora estas guapísima. Así que ya es momento de buscarte un novio y vivir el mejor año de tu vida.
  Ella suspiró alegremente.
-Me tengo que ir. Luego nos vemos ¿vale?
-Vale. Adiós Apa. 
  Sonia era una chica que le costaba enamorarse y no era muy romántica, seguramente porque no tenía el valor para superarse a ella, a sus sentimientos, ni a su cerebro. Precisamente no era el prototipo de chica que le sobraban chicos, pero ahora estaba con unos dientes preciosos y un pelo brillante y rubio.

   Por fin, las seis menos cuarto. yo no aguantaba la espera, así que fui lo más pronto posible. María vino corriendo y cinco minutos antes, lo cual era raro en ella.
-Cansada-Oh, hola Jon.
-A ver. ¿Qué haces viniendo como una loca?
-Luego te cuento.
-Bueno, bale pero ¿qué es la sorpresa?
-Aún un le costaba hablar-ya lo veras. ¿Dónde están las demás?
-Al contrario que los demás días, has llegado pronto.
  Después de 2 minutos llegaron Patricia, Pilar y Sonia. Al ver me abrazaron impulsivamente. Parecían más ilusionadas ellas que yo.
-Te tenemos que tapar los ojos.-dijo pilar-.
    No veía completamente nada y eso me agobiaba pero estaba demasiado entusiasmado para estarlo.
-¿No me Podéis dar una pista?
-Con ilusión-¡ Lo vas a ver ahora ¡
-Pasamos por bastantes calles antes de llegar y note el sonido de una puerta que de abría con llave. Después de tropezar con un escalón dejamos atrás el ruido.
-Dijo Patricia- ya estamos. Ya puedes mirar.
  Me quité el pañuelo, pero hasta los cinco segundos no pude reaccionar. Era increíble lo que habían hecho. Era como un apartamento con un sofá negro, una alfombra un tanto vieja de color azul y al otro lado de la habitación varias colchonetas, colchones y mantas y lo mejor de todo, una cómoda que diseñe yo mismo junto a una pared azul y en negro y gris la palabra "HEAVEN" bien grande. No me lo podía creer. Era parecido a un folleto que tenía en mis diseños de muebles, era impresionante.
Sonia dijo preocupada:
-Jon, ¿Te gusta? es lo que soñabas.
 Me di la vuelta para mirarlas. Estaban todas entusiasmadas, pero ahora no tanto como yo.
-¿Que si me gusta? ¿Estáis de broma? es precioso.
  Fui rápidamente a abrazarlas. Poco a poco se me caían las lágrimas de emoción.
-Aún entusiasmado-¿pero cómo lo habéis hecho?
   Pilar tenía esa sonrisa que tanto le caracterizaba e ilusionada dijo:
-Pues la lonja es de la tía de María y lo hemos preparado desde hace un mes yunto amigos de amigos para la pintura y sobre todo, con cariño, para que te des cuenta que te queremos a pesar de los que ha pasado y que hemos estado juntos cuatro años, ya tenemos 16 años y pronto iremos a diferentes sitios y aunque nos olvidemos esto estará siempre para recordarnos esos momentos que tanto hemos disfrutado y sufrido. Ha todos se nos estaban cayendo lagrimas, aunque algunos más que a otros.
   María no le gustaba estos momentos y puso música.
-Tengo un helado y cinco cucharas.
-Y luego, ¡Fiesta!-dijo Sonia-.
  Estuvimos riéndonos locamente y recordando antiguos recuerdos durante dos horas y yo, seguía sin creérmelo.
  Patricia cogió su bolso, su chaqueta.
-me tengo que ir, luego nos vemos a la noche ¿vale?
 María tragó el helado y vacilante dijo:
-Mmm... Disfruta con Jorge pillina.
   Ella no dijo nada y nosotros nos sonreímos. Yo, me levante del sofá y le abracé.
-susurré-gracias patricia.
-Te lo mereces.
 Ella miró el reloj y se fue rápidamente.
-Yo recordé- María ¿Que te ha pasado hoy?
-Que he visto a Ángel
-Con un tono confuso-¿Y por eso has venido corriendo?
-A ver. Le he visto y hemos empezado a ligar pero luego me he caído y...
   Bruscamente le interrumpimos con una carcajada. Ángel era un chico musculoso y con pelo rizado. Para María era el chico más "bueno" de Vitoria, el "infollable".
-Molesta-Tranquilizaros, que no me ha visto, por eso he venido corriendo si no, no hoy no me lanzaría.
 Aun riéndome:
-Ah, !¿Que te vas a liar con él ?¡
-Ya no le gusta la cabrona de Nerea, así que tengo que aprovechar.

Ya empezaba a anochecer y nosotros nos fuimos al centro, pero eso es otra historia. 




sábado, 11 de febrero de 2012


Capítulo 4

  Estaba justo en casa cuando alguien gritó mi nombre por atrás. Y como no, era la persona que menos imaginé ver en ese momento. Laura y otra persona que no sabía exactamente quién era, pero después de varios segundos note ese pelo negro brillante y esa forma de vestir. Era Laura y su superficial amiga Alicia. Yo estaba nervioso y muy confuso. 
- Hola Laura.
- ! Cuanto tiempo Apa ¡
   Por desgracia, "Apa"  Era mi apodo para los amigos. 
- Ha pasado casi medio año.
- Joe Apa, que cambiado estas.
  Alicia, con una cara de enfado, empezó hablar:  
Yo no me alegro de verte Jon y mira que te aguanto viviendo al lado.
- Alicia, ¿Porque no te retocas la mejilla? parece que la tienes un poco caída.
 Alicia suspiro con un tono de indignación  y dijo: 
- Mira Laura, yo voy yendo. Luego nos encontramos ¿vale?
 Laura le sonrió e hizo un gesto con las manos.
- ¿has aprobado todo?
- Si
 Quedó el silencio más incómodo que había vivido. En ese momento me sentía como un estúpido. Estaba colado por ella y Laura, bueno, me quiere como un simple amigo, no tenía nada que perder. Pero no me atrevía. Era algo imposible para mí. 
- dijimos los dos a la vez- bueno, me ten...
  En ese momento nos miramos a los ojos y nos sonreímos.
-Bueno, pues disfruta con la cabezona de Alicia. 
- Me alegro de verte Jon.
- Yo también. 
 Ella se fue y yo como un tonto, me quede a pensar un momento la conversación en mi portal. 

   Después de una noche sin dormir, tenía que ir al colegio. Nueva evaluación, nuevos temas que estudiar, y conflictos nuevos que arreglar. Esta vez, iba al colegio solo. Al terminar las clases, todos los alumnos nos quedábamos en la amplia calle en la que estaba el colegio. Y ahí, fui ha hablar con Sonia, Patricia y María. 
- Hola. 
  Ellas me miraron alegremente y al ver a Sonia, fue algo increíble. Ya no tenía aparato ni esos granos de la frente y se había cortado el pelo  hasta los hombros. Parecía otra persona y era hasta más guapa que Patri. 
-¿No estas enfadado?
- No. he cambiado, además, yo nunca me enfado
 Los cuatro sonreímos.
- Jon, lo siento, de veras pero...
- Le interrumpí rápidamente- Perdón, pero no quiero hablar de eso, pero aun así he madurado y lo único que necesito es vivir el momento. Sé que con vosotras estos problemas son difíciles, pero esto no lo puedo olvidar fácilmente.
   María, como siempre que hablábamos de enfados nunca decía nada. es una persona que le cuesta decir todo lo que piensa, a no ser que sea para decir lo guapo que es un chico o cuando se habla de sexo, y de repente surgió lo inexplicable:
-Perdón Jon -dijo María triste-.
- Con un perdón de María, creo que estáis oficialmente perdonadas. 
  
  Ya estábamos por el camino mientras que ellas me explicaban todo lo que habían hecho en carnavales, cuando Sonia le susurró a patricia.
- Con un tono vacilante- Vosotras, ¿Que cuchicheáis? 
- Nada, ya lo veras. 
- Es que no está preparado todavía.
-¿Que me he perdido?
- Nada, mañana te damos una sorpresa ¿vale?
- No sé que tramáis, pero sea lo que sea me da miedo. Bueno me voy. 
  María puso su cara asesina y dijo con una voz temblorosa: 
- Hasta mañana Joni. 
  Ella le encantaba poner esa voz que supuestamente, era la voz del muñeco de Saw y siempre que la hacía, nos reíamos a carcajadas.
   No tenía ni idea de que podía ser, pero mañana era fin de semana y como no salí de fiesta en carnavales, estaba decidido a disfrutar de la noche del sábado. 

   



Capítulo 3: Empiezan los cambios
  
  Por fin acabaron los carnavales, 5 interminables días sin ver a ninguno de  mis amigos.  Pero por desgracia tenía que ir a coger mis notas y ver a todos esas personas que había dejado atrás.
  Ya en la clase, me sentaba cerca de pilar, y después de cruzarnos varias miradas, acabo la clase, y ella vino rápidamente a donde mi mesa con esa sonrisa infantil.
- ¿Has leído la carta?
-Si
-¿Quieres que luego quedemos y hablamos?
-Me da igual. No creo que te tenga que decir nada. 
-Ya pero nosotras sí.
-¿Que me pretendéis decirme? que lo sentís, que no lo sabíais. Eso no me sirve.
- puede que no te sirva pero que podemos hacer, tampoco es el final.
- no todo el mundo es como tu Pilar. 
    Me di cuenta que ya no había nadie en clase. Miré la hora y eran las dos y cuarto y a estas horas las clases estarían cerradas. Fui rápidamente a la puerta y como suponía, estaba cerrada. 
- Dijo pilar preocupada- ¿Qué pasa?
- Que estamos aquí encerrados, eso es lo que pasa.
    Pilar se empezó a reír bruscamente. ella no se preocupaba de nada, aunque el baloncesto era una excepción.
- No me río.
    Ella seguía riéndose y yo no lo podía aguantar. La risa era muy contagiosa y yo me empecé a reír.
- No ves, seguimos igual que siempre a pesar de todo.
- ¿A qué te refieres? 
- Que siempre nos seguiremos riendo de todo, que esto es otro bache como otro cualquiera. No vamos a cambiar por esas cosas.
- Te equivocas. Ahora, no soy el chico solitario. He madurado, ya no sufro por esos baches que teníamos. 
- ¿Porque lo dices como si nunca volverá a pasar?
- Porque, esto no volverá a pasar. Lo sé 
   Quedó un silencio, pero sin saber por qué, nos volvimos a reír. Parecía mentira que Pi me dijera esas cosas. Ella es una chica muy orgullosa y que siempre piensa "que venga el", "la culpa la tienes tu". Pero yo también me comportaba de diferente manera. Yo siempre lloraba y pensaba demasiado en todo. Parecíamos personas diferentes.
- Voy ha llamar a portería.
- Si, porque no creo que duremos aquí hasta mañana.- dije con ironía-.
    Mientras ella llamaba a rocío, la recepcionista, yo estaba cogiendo nuestras chaquetas, mochilas y las llaves de las taquillas. 

    Cuando por fin salimos de la claustrofóbica clase, cada uno nos fuimos a nuestras respectivas casas y nos dijimos que mañana quedaríamos. Pero el problema no había acabado, les quería decirles varias cosas a Sonia, Patricia y a María, aunque no podía ser tan fácil. Al hablar de cosas serias, son insufriblemente inmaduras.

    Estaba justo  en casa cuando alguien gritó mi nombre por atrás. Y como no, era la persona que menos imaginé ver en ese momento.

miércoles, 8 de febrero de 2012


Capítulo 2: Vuelve el chico solitario.

  Tras una semana de exámenes y estudio, llegó carnavales para muchos el día en el que te disfrazas y vas de fiesta toda la noche, pero en mi caso puede que en vez de ser unas vacaciones se conviertan en una temporada estando solo y pensando.
   Era el último día de clase antes de la semana libre y volví a casa con Patri y Sonia. Mientras ellas hablaban yo estaba como los anteriores días, callado y apagado.
- Sonia, ¿te gusta el disfraz? Es que de verdad, es horroroso.
- Joe que si. La media no queda bien con la camiseta ni con la capa
 Yo suspiré en un tono cabreado.
-Esto es increíble.
-¿Que pasa?- dijo Sonia preocupada-
-Esa no es la pregunta, ¿Que os pasa ha vosotras? Cogisteis ese disfraz por mayoría y hay Gente que esta peor que vosotras y ni tan siquiera os paráis a pensarlo. ¿Sabéis lo que pasa? yo me he quedado sin disfraz por vosotras ¿Y pretendéis que todo sea como antes? porque esto lo habéis elegido vosotras no yo.
- Haber Jon, no sabíamos que...
- Ese es el problema que no queréis pensar en algo que os pueda causar problemas tanto vosotras, como María y Pilar.
- Creo que estas exagerando. Puedes salir con un disfraz parecido.
- No os dais cuenta que no me preocupa el disfraz o pasar un fiestón, lo que si que me importa sois vosotras y en lo que os estáis convirtiendo.
   En ese momento era hora de irse antes de que dijera cosas que no sentía, y como experto de problemas sociales, me marche a mi casa. Ese día no llore, el único día en el que no sufrí por ellas, ni por el futuro.
   Esa tarde, mientras ellos quedaron, yo me quede en casa disfrutando de un Cola cao caliente y la película "La vida es bella", Pero el timbre del portal me interrumpe. Era Pilar y le cogí:
-Con un tono seco y apagado- Hola Pilar.
-Hola, Jon. Ya de que no me quieres ver y hablar con migo, por eso he venido a darte una cosa.
 Después de abrirle al portal se oyeron unos pasos gracias al eco de el edificio y sucesivamente, bajo la rejilla de la puerta apareció un papel:
- Hola Apa, 
 Que sepas que a pesar de esto y de todas las cosas del pasado, te sigo queriendo igual, casi como un hermano y que me da igual que tu pienses eso o que esto haya pasado. 
YOU WILL BE ALWAYS MY GOAL. 
                                                                                                           Pilar.



  En un tiempo remoto una persona dijo: "Si lo que tienes te parece insuficiente, entonces, aunque poseas el mundo entero, todavía te sentirás en la miseria." 
  No tengo el mundo y igual amigos pero me tengo a mi mismo, para reconocerme cuando he hecho algo bien, para conocerme y demostrar que a pesar de todo, puedes demostrar todo el potencial que tengo.